El día 18 de febrero de 2026 se procedió a la recogida de dos partidas de alimentos destinadas a su posterior distribución entre personas y familias en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social.

La primera recogida correspondió al programa de distribución gratuita de frutas y hortalizas del FEGA – Gobierno de Aragón, alcanzando un total de 1.187,80 kilogramos. Los productos recepcionados fueron puré de frutas, manzanas, peras (dos variedades), calabazas y tomates, todos ellos destinados a reforzar el apoyo alimentario con productos frescos y de primera necesidad.

En la misma jornada se efectuó una segunda recogida procedente del Banco de Alimentos de Zaragoza, con un volumen de 2.662,85 kilogramos de alimentos y productos básicos almacenados en seco. Entre los productos recogidos se incluyen pan, galletas, bollería, chocolate y turrones, leche para adultos, harinas y purés, arroz, pasta, sopas líquidas sin cerdo, mayonesa y otras salsas, tomate en conserva, vinagre y condimentos, aceites, azúcares, legumbres cocidas, conservas vegetales y de pescado, huevos, cebollas, patatas, embutido, charcutería, así como productos de perfumería e higiene para lactantes.

La suma total de ambas recogidas asciende a 3.850,65 kilogramos de alimentos y productos básicos, que fueron trasladados, descargados, clasificados y depositados en el almacén para su organización y preparación de lotes familiares.

Todas las tareas de recogida, transporte, descarga, clasificación y almacenamiento fueron realizadas por voluntariado social, que aportó de manera totalmente altruista 72 horas de trabajo solidario, garantizando una gestión ordenada y eficiente de los recursos recibidos.

En el día de hoy, 19 de febrero de 2026, se ha iniciado la primera entrega de lotes familiares, si bien en el momento de redacción de este informe todavía no se dispone de los datos definitivos de distribución, que serán objeto de informe complementario una vez concluida la entrega.

La recogida realizada el 18 de febrero supone una movilización solidaria significativa, cercana a las cuatro toneladas de productos, que refuerza el apoyo alimentario a familias del barrio y consolida una red de respuesta social basada en la coordinación institucional y el compromiso voluntario.

Porque detrás de cada kilo recogido hay una familia que respira un poco más tranquila, y detrás de cada voluntario hay una comunidad que no mira hacia otro lado.