Tras la reanudación del servicio de Ropero Solidario en el mes de enero, la actividad dio comienzo nuevamente el día 26 de enero, iniciando así su desarrollo regular a lo largo del año 2026, como recurso estable de apoyo a familias en situación de vulnerabilidad social y carencia de recursos económicos.

Desde su reactivación, el servicio ha celebrado dos jornadas de atención, la primera el 26 de enero y la segunda el 2 de febrero, en las que se ha prestado apoyo material a familias derivadas por su situación de necesidad. El Ropero Solidario se concibe no únicamente como un servicio de entrega de vestimenta, sino como una herramienta de garantía del derecho a vestirse con dignidad, adaptándose a las necesidades reales de las personas atendidas.

En la jornada del 26 de enero, se entregaron 68 kilos de ropa, junto con aproximadamente 10 kilos de pañales destinados a personas mayores usuarias de un centro de día, atendiendo así necesidades específicas vinculadas a la dependencia y el cuidado.

En la segunda jornada, celebrada el 2 de febrero, se distribuyeron 80 kilos de materiales, de los cuales 70 kilos correspondieron a ropa, completándose la entrega con juguetes y otros enseres de pequeño tamaño, dirigidos principalmente a familias con menores y a personas en situación de especial vulnerabilidad.

En el conjunto de estas actuaciones iniciales, el servicio de Ropero Solidario ha atendido a 28 familias, todas ellas caracterizadas por situaciones de vulnerabilidad social y limitaciones económicas, reforzando la cobertura básica de necesidades materiales y contribuyendo a mejorar su bienestar y dignidad personal.

👉 Resultado final del mes:

Durante el periodo referido se han entregado un total de 158 kilos de materiales, entre ropa, pañales, juguetes y otros enseres, en el marco del servicio de Ropero Solidario.

La reanudación del servicio pone de manifiesto la continuidad y necesidad del Ropero Solidario como recurso comunitario estable, integrado en la red de apoyo a familias vulnerables, y con previsión de desarrollo continuado a lo largo del año.

CIVITAS / FACU