El aprendizaje no sucede únicamente dentro del aula. También crece en casa, en las conversaciones cotidianas, en el apoyo ante las dificultades y en cada palabra de ánimo.
Cuando familias y escuela mantienen una comunicación cercana y avanzan en la misma dirección, niños, niñas y adolescentes se sienten más acompañados, seguros y motivados. Educar es una tarea compartida que requiere escuchar, orientar, reconocer los esfuerzos y confiar en sus capacidades.
Porque cuando familia y escuela forman un verdadero equipo, aprender se convierte en una experiencia más positiva.
Federación Aragonesa Consumidores y Usuarios.FACU
Asociacion Civitas Vecinos Las Fuentes
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