Hoy agricultores y consumidores estamos unidos en 15 ciudades españolas para defender algo muy sencillo: transparencia y miel auténtica.

Cuando una de cada dos mieles analizadas en frontera presenta sospecha de fraude, no hablamos solo de un problema del sector apícola. Hablamos de un problema del consumidor.

El fraude daña al apicultor que produce calidad y engaña a quien compra creyendo adquirir miel pura.

Desde FACU defendemos tres principios básicos:

transparencia en el etiquetado, controles efectivos y precios justos tanto para el campo como para el consumidor.

No pedimos privilegios.

Pedimos claridad.

Consumir con información es proteger nuestros derechos.

Defender la miel auténtica es defender el medio rural, la biodiversidad y la confianza en el mercado.

COAG

CECU

Federación Aragonesa de Cunsumidores y Usuarios