8 junio 2026

FACU / CECU / CiviTAS

En muchas ocasiones comemos de forma automática, sin prestar atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo. Las prisas, las rutinas diarias, la publicidad o incluso nuestras emociones pueden influir en lo que comemos y en la cantidad que consumimos.

Aprender a escuchar nuestro cuerpo es un paso importante para mantener una alimentación saludable. No siempre que sentimos ganas de comer tenemos hambre real. A veces comemos por aburrimiento, nerviosismo, estrés, tristeza o simplemente por costumbre.

Por ello es importante detenernos unos instantes y preguntarnos qué necesitamos realmente. Reconocer las señales de hambre y saciedad nos ayuda a tomar decisiones más conscientes y equilibradas.

También es fundamental elegir alimentos saludables, comer despacio, disfrutar de cada comida y evitar distracciones como la televisión, el teléfono móvil u otras pantallas. Comer con atención nos permite apreciar mejor los alimentos, mejorar nuestra digestión y disfrutar más de lo que comemos.

Valorar la comida también significa evitar el desperdicio alimentario, aprovechando adecuadamente los alimentos y siendo conscientes del esfuerzo y los recursos que hay detrás de cada producto que llega a nuestra mesa.

Pequeños cambios en nuestros hábitos pueden contribuir a mejorar nuestra salud y bienestar, al tiempo que fomentan un consumo más responsable y sostenible.

Escuchar nuestro cuerpo es una forma de cuidarnos, respetarnos y vivir con mayor equilibrio.

“Escuchar tu cuerpo es cuidar tu salud.”

Enlace para ver e video:

https://www.facebook.com/reel/2862105574150090?locale=es_ES
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