El programa de desayunos escolares y apoyo a la alimentación infantil continúa desarrollando actuaciones dirigidas a mejorar el bienestar, la energía y las condiciones de aprendizaje de niños y adolescentes, prestando especial atención a aquellos menores que presentan mayores dificultades para acceder a una alimentación adecuada durante la jornada escolar.

Durante este periodo se realizaron distintas entregas de alimentos destinadas a reforzar los desayunos escolares y los almuerzos equilibrados en coordinación con los centros educativos participantes.

El día 13 de mayo de 2026 se distribuyeron 534,24 kilos de alimentos, destinados a los cuatro centros educativos con los que se mantiene colaboración dentro del programa.

Posteriormente, el día 27 de mayo se realizó una nueva entrega de 452,80 kilos, reforzando las actuaciones de apoyo alimentario y promoción de hábitos saludables entre la infancia y la adolescencia.

Además, los días 20 y 28 de mayo se desarrolló una actuación específica dirigida a un grupo concreto de alumnado, distribuyéndose 25 kilos de alimentos. Esta intervención tuvo su origen en la comunicación realizada por el profesorado de uno de los centros, donde se detectó que una parte significativa del grupo acudía habitualmente al aula sin haber desayunado previamente.

Ante esta situación se actuó de forma inmediata, facilitando alimentos básicos destinados a garantizar unas condiciones mínimas de bienestar y favorecer que estos menores pudieran afrontar la jornada escolar en mejores condiciones físicas, emocionales y educativas.

Con estas actuaciones, el volumen acumulado de alimentos destinados al programa de desayunos escolares y alimentación infantil alcanza los 2.173,84 kilos distribuidos desde el inicio del ejercicio 2026 hasta el 9 de junio, consolidando una línea de trabajo estable desarrollada en coordinación con centros educativos, profesorado y familias.

Estas cifras reflejan una realidad que continúa estando presente en numerosos entornos escolares, donde la alimentación sigue siendo un factor determinante para el bienestar y el aprendizaje de muchos menores. La experiencia acumulada demuestra que un desayuno adecuado y un almuerzo equilibrado contribuyen directamente a mejorar la energía, la concentración, la participación en el aula y el desarrollo cotidiano de niños y adolescentes.

El programa continúa apostando por una alimentación saludable, cercana y adaptada a las necesidades reales de la infancia y la adolescencia, incorporando progresivamente frutas, productos saludables y actuaciones de sensibilización relacionadas con hábitos alimentarios positivos.

Al mismo tiempo, la colaboración permanente con los centros educativos permite detectar situaciones concretas que requieren una respuesta rápida y coordinada, garantizando que el apoyo llegue allí donde resulta más necesario.

Porque detrás de cada desayuno entregado no solo existe alimento. Existe también cuidado, bienestar, igualdad de oportunidades y una apuesta compartida por el futuro de niños y adolescentes.

Despierta el día, alimenta el futuro

Ese es el compromiso que guía este programa y que da sentido a cada actuación desarrollada a lo largo del año.

FACU / CIVITAS